En el mundo web es habitual encontrarse el perfil del diseñador o cliente ‘Flashero’, fans incondicionales de Flash que tiende a meter Flash hasta en la sopa. Flash en si mismo no es malo, permite ir más allá de los límites de la tecnología estándar web pero cuando se intenta substituir la tecnología estándar web con Flash, quieran o no son más problemas que ventajas, se debe usar la tecnología como un medio y no como un fin.
Siempre hablando de un tipo de web con un cierto nivel de tráfico de visitas o un contenido elevado y sensible, Flash nos va a dar más problemas que ventajas por eso se debe intentar huir de estos proyectos donde se requiera 100% Flash por los siguientes motivos:
Conclusión, si prima una comunicación ágil, rápida de cargar, ver y mantener olvida Flash y recurre a JS y sus Framework para efectos tipo Flash. En cambio si la estética es muy importante, tienes pocas visitas, videos o poco contenido Flash será una buena opción.
Para un amante de Internet siempre es una buena noticia el lanzamiento de un nuevo navegador porque puedes ver el buen estado de salud de Internet. Se va dejando cada vez más atrás el maldito Internet Explorer 6 , una de las peores versiones que aun se resiste a desaparecer.
Lo más interesante que aporta Chrome no es ni su velocidad ni su aspecto, lo mejor que aporta Chrome es introducir al mercado OTRO navegador y que Internet no solo es Internet Explorer. Que Google lance el mensaje en su portada “hay vida más allá de Explorer” vale mucho.
Además en cada nueva versión de Firefox o en esta última de G.Chrome dan un giro de tuerca más a la experiencia del navegante, y permite a desarrolladores sacarle más el jugo a tecnologías como AJAX o CSS. Sin duda estos “pequeños avances” hacen cambiar el lenguaje que hoy conocemos de la web.
